TORRES MATA, PROPUESTA IDÓNEA PARA LA CEAV

El CEAV debe ser encabezado por una persona con experiencia y cercana a las necesidades de las víctimas, opinan

Rosario Torres Mata, presidenta de la Asociación Fe y Esperanza para Víctimas del Delito Christian AC. figura entre las 26 personas que buscan presidir la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas tras la renuncia del Comisionado Jaime Rochín el pasado 15 de junio.

La maestra potosina presidió dicho organismo en el año 2013.

De los 26 aspirantes, 10 son mujeres y 16 hombres, entre funcionarios del gobierno federal, activistas por los derechos humanos y académicos que buscan darle continuidad a un organismo cuya tarea es garantizar que el estado brinde atención, protección y acompañamiento legal y psicológico a las víctimas del delito.

Expertos en el tema han manifestado que la persona idónea para ocupar el cargo de titular de la Comisión Ejecutiva de Atención a Víctimas es María Del Rosario Torres Mata, quien ha sido una activista y defensora de los derechos de las víctimas de delito

En el marco de la consulta pública para seleccionar al titular de la CEAV, derivada de la convocatoria emitida el 12 de julio por la Subsecretaría de Derechos Humanos, Población y Migración a cargo de Alejandro Encinas, expertos manifestaron que este órgano debe ser encabezado por una persona con experiencia y cercana a las necesidades de las víctimas.

Indicaron que el cargo puede recaer en la persona de María Del Rosario Torres Mata, quien ha sido una activista y defensora de los derechos de las víctimas de delito y de la violación a los derechos humanos, a través de la Asociación Fe y Esperanza para Víctimas del Delito Christian, A. C. y durante un año fungió como una de los siete comisionados que anteriormente tenía esta institución.

Torres Mata padeció el secuestro de su hijo Christian, quien fue asesinado en junio de 2004.

Actualmente pertenece a la Asamblea Consultiva de la Comisión Ejecutiva Estatal de San Luis Potosí desde 2017.

La activista ha manifestado que al interior de la Comisión, tras la renuncia del anterior encargado, Jaime Rochín, a principios de junio, prevalece un clima de desorganización e incertidumbre, lo que genera una atención lenta, burocrática y en ocasiones inexistente que orilla a las víctimas del delito a litigar no solo contra los delincuentes, sino contra la propia CEAV.